20/4/17

El chocolate reduce el riesgo de ictus [20-4-17]


El chocolate reduce el riesgo de ictus

El chocolate es uno de esos alimentos hacia los que suele tenerse amor-odio. Si queremos bajar de peso es uno de los primeros alimentos que nos reducen, sin embargo, sus beneficios para la salud no dejan de sorprendernos cada día: previene el deterioro de la memoria, los problemas con el colon, la obesidad y la diabetes... Ahora, un nuevo estudio afirma que comer chocolate de forma habitual reduce nuestro riesgo de sufrir enfermedades cardiacas e ictus.

Los flavonoides del cacao, que en nuestro organismo tienen propiedades antioxidantes, producen un efecto beneficioso para las células endoteliales que rodean tanto el corazón como los vasos sanguíneos, por lo que son eficaces para todo tipo de enfermedades cardiovasculares.

El trabajo, que ha sido desarrollado por un equipo internacional de investigadores, se basó en una encuesta a casi 21.000 adultos sobre su estilo de vida y su dieta, concluyendo que consumir hasta 100 gramos al día de chocolate protegía el corazón y el cerebro de sufrir enfermedad cardiaca o ictus, reduciendo el riesgo hasta un 11% en comparación con los que no tomaban chocolate. En concreto, para el riesgo de ictus, el porcentaje de riesgo disminuía hasta un 23%. De los encuestados, el 20% afirmó no tomar nunca chocolate.

Una de las conclusiones llamativas del estudio, es que el efecto beneficioso se observó no solo en aquellas personas que consumían habitualmente chocolate negro, sino también en aquellas que tomaban chocolate con leche.

“Esto puede indicar que no sólo los flavonoides, sino también otros compuestos, posiblemente relacionados con la leche, como el calcio y los ácidos grasos, pueden proporcionar una explicación para esta asociación”, sugieren los científicos.

16/4/17

Tres o cuatro tazas de café al día ayudan a reducir el riesgo de diabetes [16-4-17]

Tres o cuatro tazas de café al día ayudan a reducir el riesgo de diabetes

El consumo de café de forma moderada, de tres a cuatro tazas diarias, pueden tener distintos efectos beneficiosos para la salud a largo plazo y, según asegura la especialista en Endocrinología y Nutrición Pilar Riobó, puede incluso "reducir el riesgo de desarrollar diabetes mellitus".

Así lo ha asegurado la doctora Riobó durante la presentación del lubro 'Café y estilo de vida saludable', promovido por el Centro de Información Café y Salud, añadiendo también que el consumo de esta bebida ayuda a mejorar el control metabólico de la glucosa, "incluso en pacientes diabéticos".

La mayoría de estudios epidemiológicos realizados hasta el momento con los consumidores habituales de café han encontrado una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer, lo que demuestra que "los efectos beneficiosos en la prevención de la neurodegeneración parecen claros", señala el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular Rafael Franco, coautor de este libro junto con la doctora Riobó.

Las evidencias científicas disponibles sostienen que la capacidad antioxidante del café puede ser un factor protector frente a un gran número de enfermedades en las que está implicado el estrés oxidativo de las células, como las de tipo cardiovascular y las de carácter neurodegenerativo.

Igualmente, el café también ha demostrado tener efectos beneficiosos sobre el aparato digestivo, especialmente en la incidencia de algunas de las enfermedades más frecuentes del hígado y de la vesícula biliar, mientras que también hay diversos estudios que han puesto de manifiesto el carácter protector del café frente a las enfermedades hepáticas, como la cirrosis o el hepatocarcinoma, o la litiasis biliar.

En función de las investigaciones científicas realizadas sobre café y cáncer, los autores del libro también apuntan a que beber café no aumenta el riesgo general de desarrollar la enfermedad y que, en cambio, puede ser un factor protector frente a algunos tipos de cáncer, como el de faringe, esófago, hígado o colon.


NO AFECTA A LA SALUD CARDIOVASCULAR

Por otro lado, en la presentación de este libro también se ha desmentido que haya una relación entre el consumo de café y las enfermedades coronarias, ni cardiopatía isquémica en general, infarto de miocardio o angina de pecho en particular, así como tampoco un mayor riesgo de hipertensión arterial.

En cambio, algunos estudios señalan cierto carácter protector del café en la salud cardiovascular y, tomando como variable la mortalidad, las evidencias científicas señalan una asociación inversa entre consumo de café y mortalidad en general, debida, principalmente, a una reducción moderada de las muertes de origen cardiovascular entre los bebedores de café.

15/4/17

En busca del superchocolate [15-4-17]


En busca del superchocolate

Científicos de la Universidad de Ghana han hallado cómo hacer el chocolate más delicioso y saludable. Estos benefactores de la humanidad, que acaban de publicar su experimento en African Journals Online, demuestran que para ello bastan dos ajustes en el proceso inicial de elaboración de este alimento.

El cacao es rico en polifenoles, compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que disminuyen al elaborarse chocolatinas y otros derivados.

La clave para mantener su vigor es: 1) almacenar los granos de cacao durante siete días antes de la fermentación previa a su tueste, en lugar de llevarlos recién recogidos; y 2) tostarlos durante 45 minutos –en vez de entre 10 y 20– a temperaturas menores que los clásicos 120 o 130 grados centígrados. Este método dio como resultado un producto con sus virtudes intactas y un gusto más dulce.

14/4/17

Dietas científicas mantienen sano el cerebro y previenen el Alzheimer

Dietas científicas mantienen sano el cerebro y previenen el Alzheimer

Una buena dieta que reduce el riesgo de enfermedad crónica es beneficiosa para el cerebro.

eltiempolatino.com

Las dietas diseñadas para mejorar la salud del cerebro, dirigidas a los adultos mayores, son un nuevo y notable desarrollo en el campo de la nutrición.

La última versión es la Canadian Brain Health Food Guide (Guía Alimentaria Canadiense para la Salud Cerebral), creada por científicos en Toronto. Otra, la dieta MIND, fue desarrollada por expertos del Rush University Medical Center en Chicago y de la Harvard T.H. Chan School of Public Health.

Ambas dietas se basan en un creciente número de investigaciones que sugieren que ciertos nutrientes, que se encuentran principalmente en alimentos obtenidos de plantas, granos enteros, frijoles, nueces, aceites vegetales y pescado, ayudan a proteger las células del cerebro mientras combaten la inflamación y la oxidación.

En estudios observacionales, ambas dietas han arrojado resultados preliminares prometedores. La versión canadiense -similar a la dieta mediterránea pero adaptada a los hábitos alimenticios occidentales- se asocia con una reducción del 36% en el riesgo de desarrollar el mal de Alzheimer. La dieta MIND -un híbrido de la dieta mediterránea y la dieta DASH (Enfoques Dietéticos para Frenar la Hipertensión)- redujo el riesgo de Alzheimer en un 53%.

Los investigadores responsables de ambos regímenes los estudiarán aún más en profundidad en rigurosos ensayos clínicos que se lanzarán este año.

Sin embargo, las dietas difieren en varios aspectos, lo que refleja diversas interpretaciones de la investigación sobre el impacto que tiene la nutrición en el cerebro que envejece.

Algunos ejemplos: la dieta MIND recomienda dos porciones de verduras todos los días; la canadiense recomienda cinco. La versión de Canadá sugiere que el pescado o los mariscos se coman tres veces a la semana; MIND asegura que una vez es suficiente.

La dieta MIND requiere por lo menos tres porciones de granos enteros al día; la canadiense no tiene en este caso una recomendación específica. Sí requiere cuatro porciones de fruta cada día; mientras que la dieta MIND dice que cinco porciones de media taza de bayas a la semana es todo lo que se necesita.

Le preguntamos a Carol Greenwood, profesora de nutrición de la Universidad de Toronto y una de las fuerzas clave detrás de la dieta canadiense, y a Martha Clare Morris, epidemióloga nutricional del Rush University Medical Center y creadora de la dieta MIND, sobre los hallazgos de estas investigaciones, sus vínculos con el envejecimiento, y sus implicancias para los adultos mayores.


La nutrición y el cerebro

Todavía no se sabe con exactitud cómo la nutrición afecta el cerebro de los adultos mayores. La mayoría de los estudios realizados hasta la fecha han sido en animales o en adultos jóvenes.

Lo que sí está claro: una dieta pobre puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes, lo que a su vez puede acabar comprometiendo la función cognitiva de un individuo. La conclusión: una buena dieta que reduce el riesgo de enfermedad crónica es beneficiosa para el cerebro.

Además, lo que la gente come parece tener efecto sobre las células cerebrales y cómo éstas funcionan.

"Creo que aún no sabemos lo suficiente como para decir que los nutrientes en sí mismos apoyan la neurogénesis (el crecimiento de las neuronas) y la sinaptogénesis (el aumento de las conexiones neuronales)", dijo Greenwood. "Pero los caminos que se necesitan para estos procesos pueden ser apoyados o alterados por el estado nutricional de la persona".

La dieta mediterránea reduce el riesgo de depresión [14-4-17]


La dieta mediterránea reduce el riesgo de depresión

¿Cuán importante es lo que comemos de cara a nuestra salud mental? Según el último estudio de la International Society for Nutritional Psychiatry Research junto a la Facultad de Medicina y Odontologia de la Universidad de Valencia (España), es crucial. El trabajo ha concluido que “la calidad de la dieta y las deficiencias de ciertos nutrientes esenciales son determinantes básicos para la salud física y mental”.

El estudio, publicado en la revista The Lancet Psychiatry, en el que los investigadores realizaron una revisión científica sobre la importancia de la medicina nutricional, expone que para evitar la incidencia de problemas como la depresión es importante llevar un equilibrio alimenticio, ya que la deficiencia de ciertos nutrientes puede ocasionar trastornos psiquiátricos.

“El cerebro necesita una adecuada ingesta de nutrientes claves, como los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga Omega-3, aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B (fólicos y B12), vitamina D y minerales como el zinc, el magnesio y el hierro. Una dieta equilibrada y de alta calidad, como es la mediterránea, los aporta; en casos de deficiencias, sin embargo, los suplementos nutricionales son recomendables”, explica Vicent Balanzá, coautor del estudio.

Si entre las bondades de la dieta mediterránea se encontraban su reducción en el riesgo de desarrollar diabetes, deterioro cognitivo o incluso enfermedades cardiovasculares, ahora hay que sumarle la protección contra trastornos de carácter psiquiátrico como la citada depresión.

“Esperar que todas las personas con problemas de salud mental se recuperen solo con fármacos corresponde a una visión muy limitada de la realidad. Defendemos que el futuro inmediato de la psiquiatría necesita de un abordaje más amplio, en el cual los factores nutricionales son un elemento esencial para lograr mejores resultados en salud, funcionamiento y calidad de vida”, aclara Balanzá.

9/4/17

En sabores y colores, las frutas no tienen rival [9-4-17]


En sabores y colores, las frutas no tienen rival

El consumo diario de fruta fresca es necesario para una buena salud, ya que son la principal fuente de vitaminas antioxidantes, agua y fibra.

Las frutas aportan diferentes vitaminas y minerales conocidas como micronutrimentos, ya que si bien el organismo las requiere en pocas cantidades, son muy necesarias para tener energía y conservar la salud, además de que las frutas mantienen al cuerpo hidratado y limpio.

Son tan importantes que el lugar de dejarlas como postre, deberían consumirse como primer platillo porque además tienen la ventaja de que son el alimento que menos tiempo pasan en nuestro estómago, ya que por la cantidad de agua que contienen y el tipo de azúcares se empiezan a digerir desde la boca lo que ayuda a que en más o menos una hora lleguen al intestino delgado y de ahí pasen sus nutrimentos al torrente sanguínea.

El problema es que cuando la fruta permanece en el estómago más tiempo hasta que se digieran otros alimentos es que se pudren y producen mal aliento, inflamación y flatulencias y se convierte en un alimento irritante, lo que hace que la persona que la consume la relacione con algún trastorno y la elimine de su dieta.

Por otro lado es importante no mezclar las frutas dulces con las saladas para que no se complique la digestión.

Por eso, en el desayuno, una deliciosa ensalada de frutas prolonga la limpieza del organismo y es más nutritiva si se combina con un yogur o algún otro lácteo fermentado.

En la cena, una fruta permite desintoxicar los órganos del sistema digestivo y son fáciles de digerir

Y a media mañana o tarde alguna fruta no solamente sacia el hambre, sino que nos proporciona vitaminas suficientes para poder continuar con nuestras actividades.

8/4/17

¿Cuáles son los beneficios de la dieta cruda?

¿Cuáles son los beneficios de la dieta cruda?

Este tipo de alimentación se basa en consumir productos en su estado natural, ya sean vegetales o frutas.

vida21

La dieta cruda, que se basa en consumir alimentos en su estado natural, aporta muchos beneficios a la salud, porque aumenta la energía, mejora la piel y el cabello y hasta da claridad mental.


BENEFICIOS PARA LA SALUD


Las frutas y vegetales crudos permiten una máxima nutrición y permiten que la sangre y las células estén más limpias y saludables. Esto es posible porque los alimentos crudos son más fáciles de digerir, lo que permite una mejor limpieza del organismo.

La digestión es un proceso que se facilita con este tipo de dieta, pues los alimentos crudos permiten mover los intestinos con mayor agilidad. Puede parecer extraño ir al baño en más de una ocasión, pero cuanto más eliminemos, mejor, dado que todo lo que no se elimine queda depositado en las células como un residuo tóxico.


PÉRDIDA DE PESO

La pérdida de peso es el factor que más atrae de este tipo de dieta. Es común que al comienzo sea notoria la pérdida de peso cuando consumimos alimentos crudos.

Al eliminar de la dieta los alimentos procesados y fritos y suplantarlos por alimentos naturales sin ninguna intervención, ocurre un adelgazamiento rápido y constante. Pero para ello es necesario cambiar completamente el estilo de vida, eliminar los alimentos que te llevaron a querer hacer una dieta, y procurar acompañar una alimentación saludable y natural con agua y ejercicio.


BELLEZA

Pero esta dieta no solo parece tener beneficios en cuanto al peso, sino que también los tiene para la belleza. La piel se vuelve más suave, más firme y con menos poros, además el pelo y las uñas cobran más brillo y fuerza.



CLARIDAD MENTAL


Como sabemos, la dieta no solo afecta la salud física sino que también las percepciones y el sueño. Los alimentos crudos proporcionan los nutrientes necesarios para el cerebro, mejoran la memoria y la concentración. Te permite tener más energía y estar más alerta.

Además ayuda a nivel emocional. Alivia el estrés, mejora el ánimo y el humor y permite ser más optimista. Esto evita los cambios abruptos de humor y te ayuda a estar más calmada y tranquila.

25/3/17

Consumir menos carbohidratos mejora la salud cardiovascular [25-3-17]


Consumir menos carbohidratos mejora la salud cardiovascular 

Un grupo de investigadores concluyó que limitar el consumo de carbohidratos en la dieta disminuye el riesgo cardiovascular.

No es ningún descubrimiento el hecho de que, para reducir el riesgo cardiovascular, es necesario, entre otras cosas, restringir drásticamente el consumo de grasas saturadas y de sal para disminuir así el nivel de colesterol malo (LDL) en sangre y la tensión arterial, respectivamente. Sin embargo, no termina de estar claro qué otros nutrientes juegan un papel determinante como cardioprotectores.

Un estudio publicado en el último número de la revista The Journal of the American Medical Association (JAMA) y presentado en la reunión de la American Heart Association (AHA, sus siglas en inglés), que ha tenido lugar en Dallas, EEUU, ha arrojado algo de luz sobre este tema. Según argumentan sus autores, la dieta convencional que se receta a los pacientes en situación peligrosa (los que tienen el colesterol algo elevado, una presión sanguínea en el umbral de la hipertensión o que sufren esta patología en su grado leve) reduce el colesterol malo, pero también el bueno (HDL) y no tiene efectos sobre los triglicéridos; dos parámetros que también sirven para intuir el riesgo coronario. El motivo de este beneficio limitado es, al parecer, un pequeño fallo a la hora de distribuir la proporción entre los principales grupos de alimentos: proteínas, grasas y carbohidratos.

Cambios

Para demostrar su hipótesis, los científicos escogieron a un grupo de 164 voluntarios con hipertensión leve o cuyas cifras indicaban que estaban a punto de padecerla. Todos consumieron, alternativamente y durante seis semanas, tres tipos de dieta cardiosaludable baja en grasa saturada, colesterol y sal y rica en vegetales, frutas, fibra, potasio y otros minerales.
Lo que las diferenciaba era que una hacía énfasis en el consumo de hidratos de carbono (pan, pasta, patatas, arroz y cereales), otra en el de proteínas (la mitad de ellas vegetales) y, la tercera, en el de lípidos monosaturados (los más beneficiosos para el corazón, presentes en el aceite de oliva, colza o girasol).
Al finalizar cada régimen, se evaluaron la concentración de lípidos en sangre y se tomó la tensión. Además, se hicieron análisis de orina para detectar cualquier anomalía derivada de las variaciones dietéticas.
Si bien todos ellos lograron reducir la presión sanguínea y el nivel de LDL (y, en consecuencia, el riesgo cardiovascular), sólo los que potenciaban las proteínas y los ácidos grasos insaturados lograron resultados verdaderamente significativos, sobre todo el primero. De hecho, estas dos dietas incidieron positivamente, además, sobre el colesterol total (la proporción entre el bueno y el malo) y los triglicéridos (lípidos perjudiciales para las coronarias). Así, según las observaciones, la alimentación eminentemente proteica logró hacer descender en un 21% la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular; la de las grasas monosaturadas hizo lo propio en un 20% y la que potenciaba los carbohidratos se quedó en un 16%.
En definitiva, «sabemos más acerca del papel de los macronutrientes y hemos determinado que la dieta cardioprotectora convencional se puede mejorar», afirman los autores.

Matices

Estos se han apresurado a aclarar que con su trabajo no quieren ensalzar las dietas hiperproteicas (tipo Atkins) que hacen furor para perder peso. «Queríamos determinar el efecto de los diferentes macronutrientes sin que el adelgazamiento alterase el resultado», explican. Así, los participantes de esta investigación tenían sobrepeso, pero las dietas no les hicieron perderlo de manera significativa, ya que todas aportaban aproximadamente las mismas calorías.
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