22/5/17

¡Anota! 5 mitos sobre nutrición que debes saber [22-5-17]


¡Anota! 5 mitos sobre nutrición que debes saber

La yema del huevo aumenta el colesterol:
En general se ha considerado que la yema del huevo es la causante de un aumento en los niveles de colesterol. La verdad es que matar este alimento es un error, ya que los estudios han demostrado que los niveles de colesterol que contiene es mínimo e incluso sano.
El huevo es un alimento altamente nutritivo, e incluso se aconseja comer uno por día.

¿Existen alimentos mágicos para perder grasa?
La piña, el pepino, el cilantro, el agua de berenjena han sido utilizados en muchas dietas por sus efectos diuréticos, antiinflamatorios, entre otros. Sin embargo, éstos no tienen ningún tipo de efecto en la pérdida de grasa.

¿Hay que eliminar las grasas del menú diario?
Hay diferentes tipos de grasas, que se podrán dividir en "buenas" o "malas", según el impacto que tengan sobre el colesterol o los triglicéridos. Sin embargo, no se puede renunciar a ellas, porque el organismo las necesita para muchas de sus funciones.

¿Contar calorías o medir porciones puede ser contraproducente?
Las calorías que consumas no determinará tu masa corporal. Todo será relativo al estilo de vida que lleves y cómo funcione tu metabolismo basal, el cual muchas veces quema entre 3.000 y 1.500 calorías mientras el cuerpo se encuentra en reposo.
Es por eso que algunas dietas se basan en 1.500 o 2.000 calorías diarias, para poder quemarlas, pero todo será relativo a si eres deportista o sedentario.

¿La palta engorda (aguacate)?
Este es otra víctima de los mitos nutricionales, porque al contener grasa se toma por dañino o prohibido. Sin embargo, esta fruta ayuda a adelgazar, favorece el metabolismo haciendo que éste queme más grasas malignas. Por otro lado, es mucho mejor comer palta que mayonesa, además de no tener muchos hidratos de carbono.

Los expertos aclaran que una buena dieta siempre debe ser equilibrada, consumir de todo en dosis pequeñas y mezclarlo con deporte. Y para resultados personalizados y efectivos siempre será bueno ir a ver a un profesional de la nutrición.
 

21/5/17

Vitaminas para rendir al máximo [21-5-17]


Vitaminas para rendir al máximo

Si no tienes en tu organismo las vitaminas, minerales y proteínas necesarios para darle batalla a la escuela, a la larga podrías tener dificultades en tu rendimiento.Para prevenir tu desgaste, te decimos qué alimentos ingerir para rendir al máximo en todo lo que hagas
¿Pasaste todo el fin de semana durmiendo y aún estás cansado? Esto no significa que seas un flojo, seguramente tu ritmo de trabajo te tiene exhausto.

Eres universitario, eso implica que vives situaciones que generan un gran desgaste de energía.

Haz memoria: levantarte temprano, sortear el camino a la escuela con un terrible tráfico, cumplir con exámenes, y quizá trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Como si eso fuera poco, estás en una etapa en la que debes comenzar a fijarte metas y cumplirlas; el reto de ser un estudiante cotizado en el mercado laboral y diferenciarte de los demás, no es nada sencillo.

Por el contrario, podría generar una situación de cansancio o ansiedad, y si tu organismo no anda bien, difícilmente podrás soportar esos períodos de estrés que (sin espantarte) aparecerán en varias etapas de tu vida.

A tono con tus actividades

¿Cuál crees que es la mejor herramienta para llevar ese ritmo? Una buena solución es realizar actividades extracurriculares que te brindan placer, como ir al cine o salir con tus amigos.

Pero como eso no siempre se puede, por falta de tiempo, “la alimentación es una alternativa indispensable para enfrentar las presiones cotidianas y, al mismo tiempo, mantener en estado óptimo tu salud”, afirma la nutrióloga Lourdes Mayol, asesora científica para Latinoamérica del Instituto Gatorade.

La nutrióloga comenta que generalmente los universitarios llevan malos hábitos alimenticios, sobre todo en los últimos semestres porque muchos trabajan y estudian, eso limita la posibilidad de programar un horario específico de comida, por lo cuál terminan comprando cualquier cosa que les quite el hambre.

Pero eso no nutre.

Si los jóvenes no tienen en su organismo las vitaminas, minerales y proteínas necesarios, a la larga podrían tener dificultades en su rendimiento, e incluso enfermarse.

Es por eso que a continuación te decimos qué alimentos ingerir para rendir al máximo en todo lo que hagas.

• Para ver bien en clase Vitamina A:

Es fundamental para la salud de los ojos y mejora la visión nocturna. Aumenta la defensa contra las infecciones, sobre todo las del sistema respiratorio y urinario.

La encuentras en: Aceite de pescado, hígado, yema del huevo, espinacas, zanahorias, mantequilla y otras frutas y verduras amarillas y anaranjadas.

Si llevas una dieta vegetariana medio estricta, incrementa su consumo.

• Si tienes problemas de aprendizaje Vitamina B1:

Es necesaria para la producción de energía, en especial en los músculos como los del corazón.

Ayuda a combatir problemas de memoria y aprendizaje.

La encuentras en: Cereales integrales, semillas de girasol, carne de cerdo, mariscos, frijoles, garbanzos, lentejas y nueces.

Si careces de ella puedes presentar fatiga e irritabilidad.

• ¿Triste y no aguantas más el ritmo? Ácido fólico:

Es una vitamina del complejo B que protege el sistema nervioso, y por tanto mejora la salud emocional.

Quienes tienen bajos niveles de esta vitamina son más propensos a sufrir episodios de tristeza.

La encuentras en: Verduras de hoja verde, como la espinaca y el brócoli, aguacate, lenteja, cereales integrales, naranja, chícharo y pavo.

Es recomendable incrementar su ingesta si tu dieta incluye pocos alimentos frescos.

• Para los días de exámenes

Vitamina C: Para combatir la angustia en épocas de estrés es necesario producir adrenalina, y eso se logra consumiendo mayores cantidades de vitamina C. Ésta refuerza el sistema inmunológico y estimula la producción de hormonas.

La encuentras en: Melón, naranja, limón, kiwi, frutas rojas y vegetales de hojas verdes.

Indispensable para cuando tengas alguna infección, particularmente si tomas antibióticos.

• Para acumular fuerza Vitamina E:

Una dosis suficiente de esta vitamina incrementa la energía y la resistencia. Además, tiene la ventaja de proteger contra la contaminación ambiental y es un poderoso antioxidante, por lo que mantiene la piel suave y acelera la cicatrización.

La encuentras en: Aceite de germen de trigo, frutos secos, cereales integrales, lechuga y brócoli.

Si sufres de calambres nocturnos en las piernas, no olvides incluirla en tu alimentación diaria.

¿Qué más necesitas?

Así como las vitaminas del complejo B te ayudan a combatir problemas de memoria, para dar el 100% en todas tus actividades necesitas de otros elementos, como los minerales.

Por eso, en tu alimentación no pueden faltar: calcio, magnesio y fósforo.

El primero es el que más abunda en el cuerpo humano, debido a que es el componente esencial de huesos, dientes y, en menor medida, de músculos.

Lo encuentras en leche y derivados, sardinas enlatadas, vegetales de hoja verde y frijoles.

Es un tranquilizante natural, si tomas un vaso de leche antes de acostarte dormirás ¡a pierna suelta!

El magnesio contribuye a formar nuevas células e interviene en el proceso de relación muscular.

Lo encuentras en germen de trigo, azúcar morena, almendras, nueces y frutos secos. Su carencia puede producir episodios de nerviosismo.

El fósforo, resulta esencial para transformar en energía los alimentos que consumes. Lo encuentras en huevo, carnes, bacalao, atún y yogurt.

¡No te estreses!

La asesora del Instituto Gatorade apunta que el estrés es uno de los principales enemigos de quienes viven en la ciudad, y los jóvenes son el blanco de este problema.

Muchos casos de gastritis comienzan, justo en la universidad.

Los nutrimentos que ofrecen las proteínas ayudan a evitar los efectos dañinos del estrés, así que revisa que no falten en tu alimentación los lácteos y los productos de origen animal, como la carne.

Según una investigación de la National Pork Board, la carne de cerdo, aunque no siempre ha gozado de buena fama, es uno de los productos con más proteínas y vitamina tipo B.

La doctora Christina Scott, autora de “El libro de las vitaminas”, apunta que la forma de identificar qué tal andas en el consumo de vitaminas es realizar un examen de sangre, pero la experiencia señala que cuando no ingieres las cantidades necesarias, se presentan síntomas como caída del cabello, fatiga, falta de concentración, debilidad y trastornos de la visión, sólo por mencionar algunos.

Respecto a los suplementos alimenticios, la doctora Nadine Munitz afirma que quienes llevan una alimentación balanceada no los necesitan, sin embargo hay quienes piensan que con tomar una cápsula estarán mejor alimentados y más activos, pero eso es un mito, la sola ingestión de cantidades extra de vitaminas no eleva la capacidad física.

La especialista concluye que la megadosis de esas sustancias ocasiona grandes problemas.

Ejemplo: el exceso de hierro puede afectar el corazón y el hígado, mientras que altas dosis de vitamina A producen la pigmentación de manos y nauseas.

Los alimentos que ingieres deben ser tu principal fuente de vitaminas, minerales y otros nutrientes que, combinados con un buen plan de ejercicio y descanso, te ayudarán a cumplir mejor las exigencias diarias.

Igualmente, recuerda que los hábitos alimenticios no sólo influyen en tu rendimiento físico sino en tu estado emocional.

20/5/17

¿Trabajas de noche? Recomendaciones de nutrición y estilo de vida [20-5-17]


¿Trabajas de noche? Recomendaciones de nutrición y estilo de vida

Las personas que trabajan entre las diez de la noche y las seis de la mañana suelen sufrir diversos problemas tanto físicos como psicológicos.

Encontrar el tiempo y los recursos correctos para bajar de peso puede ser un reto, especialmente si no tienes un horario fijo de trabajo.

Las personas que trabajan por la noche y duermen durante el día pueden encontrarse en una situación de desventaja frente a los demás, si la meta es bajar de peso y estar saludable, definitivamente los consejos de dieta correctos son necesarios.

Aquí te presentamos cinco consejos de la dieta que puedes aplicarlas para bajar de peso, incluso si trabajas por las noches.

Duerme las horas necesarias, como mínimo, seis horas diarias, con independencia del turno que realice. Si no es bastante para que te sientas bien, deberás incrementar el número de horas. Además de dormir, también te sentirás mejor si descansas lo suficiente, porque de esta forma se recupera el desgaste físico y se alivia la fatiga.

Prepara el dormitorio para que tenga las condiciones adecuadas de luz, temperatura y aislamiento acústico que faciliten conciliar el sueño. Siempre que sea posible procura que tu dormitorio esté situado en el lugar más tranquilo de la casa. Puedes utilizar tapones para los oídos para minimizar los ruidos que no puedas evitar.

Establece un horario regular para dormir, precedido de acciones rutinarias, como lavarse los dientes, ducharse con agua caliente, leer un rato. Esto sirve para que el cerebro asocie estas actividades con el momento de dormir.

Prueba con distintos horarios si le resulta difícil dormirse. Si no consigues dormir suficientes horas seguidas, inténtalo fraccionando el descanso y echando una siesta antes de entrar a trabajar, por ejemplo. En este caso debes asegurarse de que estás suficientemente alerta para comenzar la jornada laboral, ya que una breve siesta, cuando no se ha dormido lo suficiente, puede hacer que te sientas somnoliento.

No es bueno acostarse con hambre, es mejor que comas algo antes, pero debe ser ligero porque una digestión pesada puede dificultar conciliar el sueño. Tampoco bebas alcohol porque, aunque en principio provoca somnolencia, después causa despertar precoz y le impedirá dormir lo suficiente.

Las personas que convivan en la misma casa
deben respetar al máximo tus horas de sueño, y no realizar actividades ruidosas, como pasar la aspiradora, poner la lavadora o escuchar la televisión o la radio a un volumen que perturbe tu descanso.

Aprende métodos de relajación que te ayuden a desconectar del trabajo antes de meterte en la cama.

Practica algún deporte o, por lo menos, realiza una actividad física entre moderada e intensa de forma regular. Esto te ayudará a mantener tu salud y a dormir mejor.

Organiza tu calendario de manera que puedas dedicar tiempo a tu familia y amigos sin que te resulte agotador. Una jornada laboral que no coincide con la del resto de personas del entorno, puede provocar aislamiento social, originar trastornos emocionales y ser motivo de divorcio, entre otros problemas.

Limita el consumo de cafeína y otros estimulantes. Aunque durante tu jornada laboral puedan resultar de ayuda para mantener la concentración, su efecto puede prolongarse e interferir con tu descanso.

Procura mantenerte bien hidratado durante el turno de trabajo, bebiendo agua con regularidad. Si tienes hambre, toma algo ligero (fruta, un yogur, cereales, un puñado de frutos secos) y evita ciertos alimentos como las patatas fritas, los bocadillos de embutidos grasos y los dulces, que podrían hacerte ganar peso y afectar a tu salud, al elevar los niveles de colesterol.

 

19/5/17

La nutrición factor determinante para estudiantes de calidad [19-5-17]


La nutrición factor determinante para estudiantes de calidad

Es determinante para el adecuado desempeño que tendrán a lo largo de su vida académica y, siendo éste un factor determinante para acceder a una educación superior de calidad y la obtención de mejores trabajos, mejor remunerados y cada vez más demandantes y especializados, la nutrición (o mal nutrición) es en esencia uno de los factores que más afectan el desempeño estudiantil, convirtiéndose en un factor de desequilibrio y desigualdad.

La nutrición de calidad debe provenir del adecuado balance que debe existir entre los medios de producción, acceso y obtención y, en aquellas situaciones de vulnerabilidad en donde no puedan ser provistos por la familia, el Estado deberá garantizarlos como se explicará a continuación.

Una adecuada nutrición permite tener un niño sano, en correcta formación y desarrollo y con unas competencias y capacidades que le garanticen igualdad de acceso a oportunidades. La nutrición se fundamenta en alimentos de calidad, un adecuado balance nutricional y una dieta pertinente para que los menores se desarrollen adecuadamente y, consecuentemente, cuenten con todas las herramientas biológicas necesarias para que el aprendizaje sea adecuado, el cerebro tenga desarrollo y por ende las habilidades, talentos, procesos cognitivos y aprendizaje no se vea limitado por deficiencias nutricionales, vitamínicas, enfermedades asociadas a la mala nutrición y/o a la deficiencia crónica catalizada por una inadecuada o mala nutrición.

La adecuada nutrición es un transversal al proceso de formación y educación y por ende guarda estrecha relación con los Derechos a la Educación, Derecho a la Salud y Derecho a la Alimentación.

En este sentido, la Constitución Política establece el derecho a la alimentación equilibrada como un derecho fundamental de los niños (Artículo 44), incluso garantizando este derecho al que está por nacer y la protección de la mujer en embarazo (Artículo 43) y, en cuanto a protección especial a la producción alimentaria y mecanismos para lograrlo, estos se cristalizan en los artículos 64, 65, 66, 78, y 81 de la Carta Política.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el año 2010, alrededor de 925 millones de personas estaban “subnutridas”, es decir aproximadamente el 16% de la población de los países en desarrollo, dos mil millones de personas carecen de vitaminas y minerales esenciales en sus alimentos, seis millones de niños mueren todos los años de malnutrición o enfermedades conexas, es decir, de factores que se pueden prevenir. La gran mayoría de quienes padecen hambre y malnutrición son mujeres y niñas que viven en zonas rurales con escaso acceso a la tierra y a los recursos productivos.

Siendo la adecuada alimentación un factor determinante para el adecuado desarrollo educativo, éste también tiene réditos en cuanto a la prevención y adecuada salud tal y como lo demuestran estudios internacionales que determinaron que las intervenciones básicas, como asegurar que los estudiantes tengan una visión y audición adecuadas, con las vacunas al día y estén desparasitados, obtienen mejor rendimiento académico.

16/5/17

Chequea tu consumo de sodio [16-5-17]


Chequea tu consumo de sodio

Los procesos en los que interviene el sodio son numerosos,pero destaca su papel en los mecanismos que regulan el volumen de sangre y el equilibrio de los líquidos corporales dentro y fuera de las células (homeostasis). Para que estas funciones se lleven a cabo con gran precisión y rigidez tiene que haber un equilibrio orgánico entre la concentración de sodio y de potasio. El sodio también es necesario para la transmisión y la generación del impulso nervioso y para la excitación normal de los músculos.


Cantidades recomendadas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no consumir cada día más de seis gramos de sal. La sal está formada por dos elementos químicos, el sodio y el cloro. El sodio representa aproximadamente el 40% del peso de la sal, así que siguiendo las directrices de la OMS, la cantidad diaria recomendada de sodio no debería superar los 2.500 miligramos. La realidad es que cada día se ingiere una cantidad que oscila entre los diez y los doce gramos, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los adultos no superar un máximo de seis gramos diarios.


Dónde se encuentra

La sal de mesa (cloruro sódico) que usamos para cocinar y aliñar los alimentos es el alimento más concentrado en sodio; en concreto, un gramo de sal contiene aproximadamente un 40% de sodio, es decir, unos 400 miligramos. Los alimentos frescos también contienen sodio en su composición, siendo más abundante en quesos, huevos, carnes (más abundante en las vísceras), pescados y lácteos, en definitiva, en alimentos de origen animal. A través de los alimentos frescos ingerimos aproximadamente el 10% del sodio que consumimos.


No obstante, el mayor aporte de sodio (alrededor del 75%) lo hacemos a través de los alimentos procesados, que son los que concentran una mayor cantidad de sodio. Al ser la sal un conservante excelente, ésta se añade como aditivo a la mayoría de productos industriales preparados, como las conservas de todo tipo, los alimentos envasados como patatas fritas y similares, sopas de sobre, salsas, aceitunas, encurtidos, panes, bollería, galletas, o los embutidos, y las carnes y pescados salados o ahumados. Aunque no se note su sabor, la presencia de sal en todos estos alimentos suele ser bastante alta. Además, muchos alimentos precocinados o en conserva llevan aditivos saborizantes a base de sodio (glutamato monosódico, fosfato disódico, cloruro sódico, benzoato sódico, propionato sódico), y concentran una buena dosis de este mineral. También el agua del grifo puede contener cantidades importantes de sodio, de hecho, aproximadamente una décima parte del sodio se ingiere mediante el agua que se bebe.


Consecuencias de su deficiencia

La deficiencia de sodio no es frecuente. Puede darse en personas que han tenido diarrea grave, con gran pérdida de líquidos. En estos casos además de sodio también hay que reponer mediante el consumo suficiente de líquidos, el resto de electrolitos (potasio, cloro), además de bicarbonato.
La deficiencia crónica de sodio puede dar lugar a hipotensión postural, es decir, una bajada de tensión acompañada de mareo, visión borrosa, vértigos, entre otros síntomas, en los tres minutos siguientes a haber asumido la postura erecta a partir de la posición supina (en posición tendida o tumbada).


Los efectos de su exceso

En condiciones normales de salud, los riñones tienen la capacidad de regular la concentración de sodio, y provocar una mayor producción de orina, haciendo que ésta sea más diluida, en caso de un consumo superior al requerido. No obstante, el exceso de sodio a medio y largo plazo tiene consecuencias en el organismo: retiene agua, lo que obliga al corazón, al hígado y a los riñones a trabajar por encima de sus posibilidades. El riesgo más evidente del exceso de sodio es la mayor probabilidad de desarrollar hipertensión arterial, dado que al retener agua, aumenta el volumen de sangre y por tanto la presión de la misma.

La retención de líquidos puede ser consecuencia de un exceso de sodio; y también se ha relacionado dicho exceso con diversos padecimientos hepáticos y renales, así como con el agravamiento de la descalcificación ósea, al excretarse mayor cantidad de calcio a través de la orina, lo que favorece el desarrollo de osteoporosis.
El mayor problema de un consumo excesivo de sodio es que sus efectos no aparecen de forma inmediata, sino con el paso del tiempo, por lo que conviene tomar precauciones desde la infancia. Asimismo, las personas fumadoras, quienes padecen diabetes u obesidad ven agravada cualquier disfunción de su organismo ante un consumo excesivo de sal.

13/5/17

Sushi: ¿Saludable o no?

Sushi: ¿Saludable o no?


cnnchile.com

Ya sea que comas sushi en un restaurante japonés o de un supermercado local, no hay duda de que se ha convertido en un alimento muy popular –y eso son buenas noticias.

El sushi puede ser un añadido muy saludable en tu dieta, especialmente cuando está lleno de vegetales, pescados enriquecidos con omega 3 como el salmón y el atún, y pequeñas cantidades de aguacate, muy bueno para el corazón.

Pero lo saludable del sushi puede caer rápidamente, dependiendo de cómo esté preparado. Entre los saboteadores de este alimento están el tempura y condimentos como la mayonesa y el queso crema, que aumentan significativamente la grasa no saludable y las calorías.

Por ejemplo, un rollo de camarón con tempura aderezado con mayonesa picante puede contener más de 500 calorías y más de 20 gramos de grasa –eso es el doble de las calorías y tres veces la grasa de un rollo California con cangrejo.

La salsa de soya, rica en sodio, también puede ser una preocupación; una pequeña cucharada contribuye con 900 miligramos de sodio, o cerca del 405 del límite diario recomendado. En comparación, 10 pretzels salados tienen 744 miligramos de sodio. Si estás vigilando tus niveles de sodio, pide por alguna versión baja en este elemento o elimínalo por completo.

Otro consejo para tener en cuenta: aunque el arroz blanco puede ser agradablemente pegajoso, normalmente está hecho con azúcar y sal con vinagre y es una fuente de carbohidratos refinados. En su lugar puedes pedir arroz integral. Aunque puede que también contenga azúcar, este es más rico en granos enteros y ofrece un incremento de fibra.

Y si estás embarazada o tienes un sistema inmunitario alterado, no te arriesgues a enfermarte por comer pescado crudo.

Un último consejo: al comer sushi, que esté lleno de mariscos y que sea simple.

3/5/17

Vitamina K [3-5-17]


Vitamina K

La vitamina K es una vitamina liposoluble, es decir, soluble en grasa. Fue descubierta en Dinamarca y designada como vitamina K por la palabra danesa koagulation.

Las formas naturales de esta vitamina son las filoquinonas. Éstas sustancias están presentes en los alimentos y se designan como vitamina K1. Las menaquinonas o vitamina K2, son producidas por nuestras bacterias intestinales. Por último, la menadiona o vitamina K3, es un compuesto sintético.


¿Cuáles son sus funciones?

La función más reconocida de la vitamina K es la que la relaciona con la coagulación de la sangre, de ahí que se la denomine también “antihemorrágica”. Esta vitamina participa en la formación de varios factores de coagulación, unos componentes proteicos necesarios para que haya una coagulación sanguínea adecuada.

Además, la vitamina K interviene en el metabolismo óseo ya que la osteocalcina, una proteína específica del hueso, requiere de vitamina K para su maduración.


Causas y consecuencias de su deficiencia

La deficiencia de vitamina K no es común en el ser humano. No obstante, esta deficiencia se relaciona con una absorción insuficiente de grasas o lípidos y con la destrucción de la flora intestinal que puede darse como consecuencia de la toma de antibióticos durante largos periodos de tiempo o a consecuencia de ciertos trastornos de salud.

La hemorragia es el signo predominante cuando existe una carencia importante de vitamina K, y en los casos más graves su consecuencia es una anemia que puede causar la muerte. Cuando la deficiencia de esta vitamina es leve, no se producen signos clínicos.

¿Puede causar toxicidad?

No se ha demostrado que las filoquinonas (vitamina K1) y las menaquinonas (vitamina K2) produzcan toxicidad. Sin embargo la menadiona (vitamina K3) sí puede ser tóxica, pues dosis excesivas (cantidades superiores a 1000 veces las recomendadas), pueden causar ictericia (pigmentación amarilla de la piel y las mucosas) en lactantes.


Alimentos en los que abunda

La vitamina K se encuentra principalmente en vegetales de hoja verde como coles de Bruselas, nabos, brócoli, espinacas y lechuga, entre otros.

Los cereales también contienen vitamina K pero en cantidades inferiores, mientras que la carne, los huevos y los lácteos (leche, yogur, queso...) poseen cantidades variables de esta vitamina.


Cantidades necesarias

El requerimiento alimentario recomendado para la vitamina K es de 1 microgramo por kilo de peso y por día. Si bien la mitad de dicha cantidad se consigue gracias a la formación de vitamina K por parte de nuestras bacterias intestinales. Por tanto, una persona de 75 kilos de peso necesitaría 75 microgramos diarios de vitamina K, de los cuales aproximadamente la mitad debieran de proceder de la dieta.
Si se tiene en cuenta que por lo general 100 gramos de vegetales de hoja verde (lechuga, brócoli, coles de Bruselas..) contienen más de 80-100 microgramos de vitamina K, se deduce que no es difícil aportar al organismo las cantidades que necesita de esta vitamina si se lleva a cabo una alimentación equilibrada que incluya cantidades suficientes de todos los grupos de alimentos.

2/5/17

Buena nutrición previene la pérdida de la visión [2-5-17]

Buena nutrición previene la pérdida de la visión

Una alimentación sana y equilibrada trae muchos beneficios para la salud, y uno de ellos, parece ser la reducción de la pérdida de la visión causada por la degeneración macular, asociada a la edad y por otras patologías, que afectan a los ojos.

A dichas conclusiones llegó una investigación realizada por la Universidad de Tufts (Estados Unidos).

Los problemas de la visión y el costo que implican a nivel de calidad de vida y salud pública tienden a aumentar con el paso de los años en parte por el incremento en la expectativa de vida. Al haber más adultos mayores se detecta una mayor proporción de males como la degeneración macular.

UNA GRAN CAUSA DE CEGUERA


La degeneración macular asociada a la edad representa la principal causa de pérdida de la visión en las personas mayores de 60 años. Esta patología se desarrolla en la mácula, la parte central de la retina que permite una visión nítida de los detalles. La visión periférica, por el contrario, permanece intacta.

El primer síntoma suele ser la visión borrosa en el centro del campo visual y la necesidad de más luz para ver. Al avanzar la enfermedad aumenta la porción poco nítida del campo visual y comienza a ser difícil la realización de las tareas diarias.

Aún no se cuenta con una cura para esta patología pero diversos tratamientos frenan el avance de la degeneración macular. El diagnóstico precoz es fundamental ya que la visión perdida no se puede recuperar.

LOS NUTRIENTES CLAVE

Los investigadores trabajaron con 4000 hombres y mujeres de 55 a 80 años de edad y analizaron su consumo de los distintos tipos de nutrientes. A continuación cotejaron sus hábitos alimenticios con la posible pérdida de visión a causa de diversas enfermedades, y publicaron sus conclusiones en la revista Ophthalmology.

Los autores notaron que consumir regularmente una buena ingesta de nutrientes en combinación con carbohidratos de bajo índice glucémico (es decir, los que se asimilan lentamente) parece proteger a las personas de la degeneración macular asociada a la edad.

Los nutrientes que resultaron ser más esenciales incluyen a la vitamina C, vitamina E, cinc, luteina, zeaxantina y los famosos ácidos grasos omega-3.