2/12/16

El consumo de té puede proteger contra el deterioro y el declive intelectual [2-12-16]


El consumo de té puede proteger contra el deterioro y el declive intelectual

Según un estudio publicado en el número de julio del American Journal of Clinical Nutrition, el consumo regular de té se asoció a unos riesgos más bajos de deterioro cognitivo y de declive intelectual.

El Dr. Ng Tze Pin, MD, PhD, y sus colaboradores de la University of Singapore (Singapur) señalan en su artículo que “las investigaciones de laboratorio sugieren que el té posee efectos neuroprotectores potenciales, pero este extremo no se ha comprobado en humanos. En las últimas décadas, los estudios experimentales y epidemiológicos han asociado el té a una amplia variedad de beneficios para la salud, como la prevención de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la mortalidad. Aunque los hallazgos son algo incoherentes, la mayoría parecen confirmar los efectos favorables del té”.

El objetivo de este estudio era establecer la relación entre el consumo de té y el deterioro cognitivo y el declive intelectual en adultos mayores de 55 años, pertenecientes a la comunidad china e integrados en la cohorte del Singapore Longitudinal Ageing Studies. Se determinó el consumo de té basal, y los participantes completaron el Mini-Examen Cognoscitivo (MEC) al inicio y 1 ó 2 años después.

Los investigadores realizaron un análisis transversal de los datos basales de 2.501 participantes y un análisis longitudinal de los datos de 1.438 participantes intelectualmente sanos, y calcularon las oportunidades relativas (del inglés, odds ratios, u OR) de la asociación mediante modelos de regresión logística corrigiendo los potenciales factores de confusión.

El consumo total de té fue independiente de otros factores de riesgo, y se asoció de forma significativa a una menor prevalencia de deterioro cognitivo, definido como una puntuación menor de 23 en el MEC. Comparadas con las OR para el consumo ocasional o inexistente de té, las OR para los niveles de consumo de té bajo, moderado y alto fueron 0,56 (intervalo de confianza al 95% [IC95%], 0,4-0,78), 0,45 (IC95%, 0,27-0,72) y 0,37 (IC95%, 0,14-0,98), respectivamente (p de la tendencia<0 data-blogger-escaped-br="">
Para el declive intelectual, definido como un descenso de la puntuación de 1 ó más puntos en el MEC, las OR correspondientes fueron 0,74 (IC95%, 0,54-1), 0,78 (IC95%, 0,55-1,11) y 0,57 (IC95%, 0,32-1,03), respectivamente (p de la tendencia=0.042). El té negro (fermentado) y el oolong (semifermentado), las dos variedades más consumidas por esta población, tuvieron los efectos más destacados. No se observó una asociación aparente entre el consumo de café y la situación cognitiva.

Los autores del estudio señalan que “el consumo regular de té se asoció a unos riesgos más bajos de deterioro y declive intelectual”.

Las limitaciones de este estudio incluyen posibles factores de confusión residuales no medidos y la dificultad para detectar pequeños efectos sobre el declive intelectual con el MCE.

Los autores del estudio concluyen que “el efecto potencial del consumo de té en la protección contra el declive cognitivo de la vejez tiene gran importancia, dado el rápido envejecimiento de la población y la prevalencia creciente de las demencias vasculares y de tipo Alzheimer. Dado que el té es barato, no tóxico y ampliamente consumido, posee un enorme efecto potencial para promover la salud intelectual y probablemente para retrasar la aparición de la demencia. Se necesitan más estudios para investigar si el consumo de té disminuye el riesgo de padecer demencias vasculares y de tipo Alzheimer”.

30/11/16

La buena nutrición de la familia empieza a la hora de comprar los alimentos diarios [30-11-16]


La buena nutrición de la familia empieza a la hora de comprar los alimentos diarios

Una profesional brinda una serie de recomendaciones que debe tener en cuenta una ama de casa al momento de ir al supermercado a realizar las compras.

La buena nutrición, para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, empieza en el supermercado. Por ello una experta brinda algunas sugerencias para seleccionar los alimentos adecuados para la salud familiar.

Al respecto, la nutricionista Susana Torres brinda consejos que ayudarán a elegir los productos que conduzcan a una alimentación equilibrada:

- Aprender a comprar alimentos que lo ayuden a mantenerse sano.
-Aprender maneras de resistir el impulso de comprar alimentos de alto contenido calórico.
- Ahorrar dinero a la vez que hace buenas elecciones que beneficiarán su salud y su bolsillo. En este sentido la profesional afirma que lo que usted compra en el supermercado afecta lo que comerán todos en la casa.

Por ello sostiene que «el supermercado es el sitio clave para iniciar cambios en la alimentación».

Las etiquetas

De acuerdo con los dichos de Torres, las etiquetas de los productos revelan información de gran utilidad para la dieta diaria. «Las calorías nos indican no tan sólo el número que hay por cada porción individual, sino también cuántas de éstas provienen de grasas», afirma la nutricionista.

Es por ello que las amas de casa deben tener en cuenta una serie de elementos a la hora de elegir un alimento.

- Grasa: el total de grasa está incluido en todas las etiquetas. En algunas también encontrará un desglosamiento de los diferentes tipos de grasas por porción, como las saturadas y las monosaturadas. «Nuestra meta es comprar alimentos que por porción contengan tres gramos de grasa o menos».
- Colesterol: mire la cantidad de colesterol por porción. Elija de preferencia alimentos que contengan la menor cantidad.
- Sodio: indica la cantidad de sal por porción.
- Porcentaje del valor diario: se refiere a la cantidad de elementos nutrientes en una porción de ese alimento basada en una dieta estándar de dos mil calorías. Por ejemplo, el 10% del valor diario de vitaminas y minerales es una buena fuente, y el 20% del valor diario es una excelente fuente de nutrientes.

El valor diario también nos indica cuánto es demasiado de cualquier nutriente. Esta información debe estar en todos los alimentos envasados que contienen más de un ingrediente. Por lo tanto, si el primer ingrediente es azúcar, dextrosa o jarabe de maíz, usted está ante un alimento que es en su mayoría azúcar y, por lo tanto, no muy nutritivo.

Otra información importante cuando uno lee las etiquetas de los envases es la fecha de caducidad del producto alimenticio. Esta es la mejor manera de saber si el producto es fresco. Esta información está tanto en los alimentos frescos como en los envasados.

Fechas

Asimismo la nutricionista explica cómo se debe leer la información de los envases. Venderlo antes del... Es el último día en el que un producto puede estar a la venta para que esté aún fresco cuando uno lo compra.

Fecha de empaque... Es el día en el que el producto fue envasado, procesado o elaborado. Mejor si se usa antes de esta fecha... Significa que el producto o alimento debe ser consumido antes de la fecha indicada.

27/11/16

Los 25 alimentos más adictivos

Los 25 alimentos más adictivos

Se cuela en la lista algo tan sano como el agua

Antonio Rodríguez.-periodistadigital.com

¿Hay alimentos que podemos considerar drogas? Algunos de ellos actúan directamente sobre nuestro cerebro creando una sensación similar a la adicción a los estupefacientes, según un amplio reportaje de la revista de divulgación científica Muy Interesante -Los 25 alimentos más adictivos-.

A pesar de que sabemos que no es bueno abusar de ellos, que nos engordan o que incluso pueden sentarnos mal, una vez que empezamos no podemos parar de comerlos. La lista de los 25 alimentos más adictivos publicada en la revista PloS One la encabeza la pizza por encima de cualquier otro.

¿Son todos los alimentos igual de adictivos? Por supuesto que no. Todo aquello que contenga azúcar o grasa es más susceptible de volverse adictivo que un simple plato de brócoli, una fruta o un filete de pavo a la plancha. Así, en la lista de los 25 alimentos más adictivos la segunda posición es para... el chocolate. En todas sus variantes.

¿Por qué unos alimentos son más adictivos que otros? Según el coordinador de la Red de Trastornos Adictivos del Instituto de Salud Carlos III Fernando Rodríguez de Fonseca, esta diferencia "tiene mucho sentido desde el punto de vista fisiológico.

Dentro de este sistema, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad". De ahí que el tercer alimento más adictivo sean las patatas fritas de bolsa. Está claro que con ellas una vez que empiezas... es difícil parar.

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el puesto nº 4 lo ocupan las galletas de chocolate. Y es que las "cookies" activan, al igual que los otros alimentos que ingresan en la lista, el sistema de recompensa del cerebro de forma más aguda, por lo que nuestras hormonas nos hacen que fijemos nuestra atención en ellos.

LOS HELADOS NOS ENGANCHAN

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, la posición nº 5 la ostenta el helado. Es uno de los alimentos que más nos enganchan y, según un reciente trabajo de investigación publicado en la revista Plos One, "los estudios de neuroimagen han revelado similitudes biológicas en las pautas de disfunciones relacionadas con la recompensa entre adictos a la comida e individuos dependientes de sustancias estupefacientes".

El sistema de aprendizaje y recompensa de nuestro cerebro es muy caprichoso y las comidas más adictivas están compuestas, en su mayoría, por azúcares refinados y mezcla de distintas grasas que no se encuentran fácilmente en un mismo alimento en la naturaleza. De ahí que las comidas procesadas sean las protagonistas casi absolutas de esta lista de los 25 alimentos más adictivos. En el nº 6 del top25 de alimentos adictivos se encuentran las patatas fritas.

Cuando comemos alguno de estos alimentos incluidos en la lista publicada en la revista Plos One y elaborada por un equipo de científicos de la Universidad de Michigan y el New York Obesity Research Center de Mount Sinai- St. Luke's Hospital (EE.UU.), se produce una activación en distintas regiones del cerebro similares a las de los adictos a otras drogas, como la cocaína. Otro de los alimentos que produce esta adicción es la hamburguesa con queso. Se encuentra en el puesto nº 7.

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el número 8 lo ocupan los refrescos azucarados como la cola. Se trata de uno de los alimentos que más nos enganchan y, según un reciente trabajo de investigación publicado en la revista Plos One, el hecho de que la concentración de sustancias que provocan esa reacción en el sistema de recompensa del cerebro, incrementa aún más sus capacidades adictivas por no encontrarse en su estado natural (sino procesado).

El puesto nº 9 de los alimentos más adictivos lo ocupan los pasteles o las tartas. No solo la concentración de azúcares y grasas hace que se vuelvan adictivos para nosotros, sino que el hecho de que absorban también muy rápidamente y lleguen de la misma forma a la sangre, es otro de los motivos de su éxito.

QUE NO TE LA DEN CON QUESO...O ACABARÁS SOÑANDO CON ÉL

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el puesto nº 10 lo ostenta el queso, sobre todo por sus grasas. Para averiguar cuáles eran los alimentos que más adicción producían, los investigadores americanos realizaron un experimento con 120 voluntarios a los que se pidió que clasificaran 35 alimentos por su capacidad adictiva. Los resultados revelaron que los alimentos con mayor índice glucémico y grasas, se asociaban a una mayor frecuencia de comportamientos similares a la adicción de los drogadictos.

Los alimentos altamente procesados, a diferencia de los naturales, tienen más posibilidades de provocar un pico o una subida de azúcar en la sangre, circunstancia que activa ciertas áreas del cerebro relacionadas con las adicciones. Así, otro de los alimentos que produce más adicción es el bacon. Ocupa el puesto nº 11 de la lista.

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el puesto nº 12 lo ocupa el pollo frito. Según las conclusiones del estudio publicado en Plos One, "el hallazgo de que el procesado era el factor más predictivo para saber si una comida estaría asociada con un comportamiento alimentario similar al adictivo es una evidencia preliminar para estrechar el rango de qué comidas están implicadas en las adicciones".

ICETA SEGURO QUE NO LE GUSTA EL PUESTO NÚMERO 13

El decimotercero de los alimentos más adictivos lo ocupan los bollitos. Pese a los resultados del estudio de la Universidad de Michigan (EE.UU.), no existe una evidencia clara de que ninguno de los componentes de la comida cree en sí mismo adicción. A Miquel Iceta, líder del PSC, seguro que no estará satisfecho dado que es un 'adicto' consumidor de croissants, aunque debería de cambiar de distribuidor.

¿Podemos hablar de alimentos adictivos tanto como las drogas? La comparación es similar pero idéntica, explican los investigadores. Ya que los estupefacientes químicos van directamente al sistema de recompensa del cerebro y su efecto es increíblemente mayor que el que produce la comida. En el puesto nº 14 se encuentran las palomitas de mantequilla.

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el puesto nº 15 lo ocupan los cereales del desayuno. Según explican los autores, "el presente estudio proporciona evidencia preliminar de que no todos los alimentos están igualmente implicados en la conducta alimentaria adictiva y los alimentos altamente procesados que pueden compartir características con el abuso de las drogas, parecen estar particularmente asociados a la adicción a la comida".

El lugar nº 16 de los alimentos más adictivos lo ocupan las gominolas o golosinas. El estudio en el que se enclava esta lista fue llevado a cabo por los investigadores Erica M. Schulte, Ashley N. Gearhardt y Nicole M. Avena.

TODA LA CARNE EN EL ASADOR...Y EN LA ADICCIÓN

En la lista de los 25 alimentos que producen más adicción, el puesto nº 17 lo ocupa el filete, la carne. Sin embargo, la evidencia científica no ha posibilitado introducir la adicción a los alimentos o a comer entre otros trastornos adictivos como el citado respecto a las drogas o incluso la adicción al juego.

El número 18 de los alimentos más adictivos lo ocupan las magdalenas. A diferencia de las drogas, las chocolatinas, las pizzas o las golosinas, se venden en todas partes del mundo y de forma legal.

La posición nº 19 lo ostentan los frutos secos. En el estudio publicado en la revista Plos One se explica que como las comidas procesadas suelen consumirse con mucha facilidad, cuando nos llega la sensación de estar saciados ya hemos consumido una enorme cantidad de estos productos.

Hay comidas que nos enganchan, alimentos a los que no podemos resistirnos y que nos apetecen a menudo. Así, en el puesto nº 20 de la lista de los 25 más adictivos: los huevos.

En el lugar nº 21 de la lista de los 25 más adictivos según el artículo publicado en Plos One se encuentra uno de los pocos alimentos saludables:  la pechuga de pollo.

Muchas veces, cuando ingerimos ciertos alimentos nos sentimos culpables por haber fallado a nuestra fuerza de voluntad, pero la explicación es completamente plausible. Se trata de alimentos que estimulan los centros cerebrales del placer mediante distintas sustancias químicas. Así, en el puesto nº 22 de la lista de los 25 más adictivos: los pretzels.

En el escalafón nº 23 de la lista de los 25 más adictivos: las crackers. Las situaciones de ansiedad o estrés pueden conducirnos a la sensación constante de tener hambre y que acabemos picando a todas horas, sobre todo, con productos manipulados, fabricados expresamente para que no podamos dejar de comerlos.

EL AGUA, ENTRE LO MÁS ADICTIVO

En el puesto nº 24 de la lista de los 25 más adictivos: el agua. Es uno de los pocos alimentos sanos que se cuela en la lista. Para evitar la adicción a los alimentos, tenemos que aprender a reconocer los alimentos más adictivos para evitar su consumo en grandes cantidades.

Las barritas energéticas cierran esta relación. Una de las formas de evitar caer en los ataques compulsivos de hambre que nos llegan a ingerir estos alimentos es evitar saltarse las comidas.

26/11/16

Flavonoides en los alimentos [26-11-16]


Flavonoides en los alimentos

La diversidad estructural de estas sustancias y su diferente disponibilidad en los alimentos no permite generalizar sus efectos y eficacia de forma aislada e individual

Según la última revisión publicada en "Americal Journal of Clinical Nutrition", el incremento en el consumo de flavonoides procedentes del chocolate, la soja o el té verde podría reducir la tensión sanguínea elevada y mejorar la salud cardiovascular. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de los flavonoides procedentes de otras fuentes alimentarias, ya que aunque son sustancias químicas de la misma familia, su estructura química es distinta y no hay evidencia científica de los efectos y la eficacia de todos ellos de forma aislada e individual.

Si bien un amplio abanico de estudios experimentales ha relacionado el aumento del consumo de flavonoides de distintas fuentes -cítricos, variedad de vegetales, vino, café, té y chocolate- con la reducción del riesgo de contraer enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y la diabetes, aún falta mucho camino científico por recorrer. Queda pendiente determinar qué sustancias de este tipo son interesantes para la salud según su procedencia alimentaria y definir las dosis adecuadas y seguras de su consumo, sobre todo en el caso del tratamiento o la prevención de enfermedades.

Estudios rigurosos

En el meta-análisis publicado el pasado mes de julio en "American Journal of Clinical Nutrition", los investigadores aseguran que no hay una evidencia científica suficiente como para avalar la eficacia de los más de 6.000 flavonoides identificados en distintos alimentos en las últimas décadas. Es decir, en muchas informaciones se habla del poder antioxidante o de la capacidad cardiosaludable de los flavonoides en general. Sin embargo, y según la investigación, la diversidad estructural de estas sustancias y su diferente disponibilidad en los alimentos no permite generalizar sus efectos. Es preciso analizar los efectos fisiológicos y sanitarios de cada uno de ellos, según su procedencia y su concentración en los alimentos.

En esta investigación se han obtenido datos de 133 estudios rigurosos en los que se han descrito un amplio abanico de efectos sobre el organismo de los flavonoides, dependiendo de la naturaleza del compuesto y de la fuente alimentaria de procedencia. Por ejemplo, los flavonoides del chocolate se asocian con una mejora en la circulación sanguínea y una reducción sustancial de la tensión. Igualmente, se ha demostrado que los flavonoides del té verde ayudan en la reducción de los niveles de LDL colesterol en sangre, al igual que la proteína de soja, rica en isoflavonas.

No obstante, faltan trabajos científicos que demuestren los efectos de estos compuestos químicos de forma aislada y en la cantidad que contienen naturalmente los alimentos. En la mayoría de estudios se investiga a partir de productos alimenticios con una alta proporción de estas sustancias.

Teniendo en cuenta que el cacao y el té verde también contienen sustancias cardioprotectoras como la teobromina, minerales como el potasio y el magnesio, es difícil dilucidar, aseguran expertos de la División de Nutrición Humana de la Wageningen University (Países Bajos), la naturaleza de los efectos hipolipemiantes o antihipertensivos que se observan tras la ingestión prolongada en el tiempo de estos alimentos y si estos efectos saludables se pueden atribuir a los flavonoides o a la suma de las distintas sustancias que componen dichos alimentos.

Tipos de flavonoides

Según los expertos del Departamento de Fisiología de la Universidad de León y del Hospital de León, la contribución de los flavonoides al potencial antioxidante de la dieta humana es importante. Aunque los hábitos alimenticios son muy diversos en el mundo, el valor medio de ingesta de flavonoides se estima en unos 23 miligramos al día, siendo predominantes los flavonoles, especialmente la quercitina. Las fuentes alimenticias principales de los flavonoles son, entre otras, el té negro, las cebollas, las manzanas y bebidas alcohólicas como el vino o la cerveza. Teniendo en cuenta que el consumo medio de sustancias antioxidantes tan valoradas como la vitamina C es de entre 70-100 miligramos al día y el de la vitamina E, de entre 7-10 miligramos diarios, se puede considerar como relevante la contribución de los flavonoides como antioxidantes a la dieta.

En general, los flavonoides se encuentran de forma natural en frutas, verduras y hortalizas, semillas y flores, así como en la cerveza, el vino, el té verde, el té negro y la soja. De los más de 6.000 identificados destacan los citroflavonoides, entre los que se encuentran la quercetina, hesperidina, rutina, naranjina y limoneno. Todos ellos se encargan de dar color o sabores característicos a alimentos tan variados como las cebollas, el brécol, cerezas, uvas, naranja, lima y limón. Otro grupo muy conocido son los isoflavonoides de la soja, entre los que destacan las isoflavonas, presentes tanto en la legumbre como en todos sus derivados como el tofu, la proteína vegetal texturizada o la leche de soja, entre otros.

Las proantocianidinas y las antocianidinas se localizan en las semillas de las uvas las primeras y las segundas en las cerezas, a las que confieren el color rojo y rojo azulado característico. Los tés verde y negro son conocidos por su contenido en catequina y los puerros, rábanos, endibias y remolacha por su riqueza en kaemferol, otro tipo de flavonoides antioxidante.

Uso y abuso

Los flavonoides protegen al organismo del daño producido por agentes oxidantes, como los rayos ultravioletas, la polución ambiental, sustancias químicas presentes en los alimentos, los compuestos químicos tóxicos del tabaco, etc. El organismo humano no puede producir estas sustancias químicas protectoras, por lo que deben obtenerse mediante la alimentación.

Debido a las propiedades que se les atribuyen y al avance científico que desde los años 90 se está dando en este campo, el mercado de los complementos dietéticos dispone de una amplia oferta de estas sustancias que están a la venta por sus efectos beneficiosos en la protección frente a enfermedades degenerativas, osteoporosis o enfermedad cardiovascular y en el alivio de los síntomas de la menopausia entre otros.

Teniendo en cuenta que en la actualidad es bastante disperso y confuso el conocimiento que se tiene sobre la biodisponibilidad de estas sustancias, muchas de las cuales podrían ser poco o nada absorbibles por el organismo, es aconsejable ser prudentes con su consumo y acudir al consejo profesional antes de tomar este tipo de productos. Además, se desconoce si los flavonoides consumidos a ciertas dosis y durante períodos de tiempo prolongados pueden dar lugar a efectos adversos a largo plazo.

25/11/16

Zinc [25-11-16]


Zinc

Perteneciente a un grupo de micronutrientes que se encuentran en cantidades reducidas en algunos alimentos, el zinc es un elemento químico necesario para la salud, también en pequeñas dosis, pero su presencia en el organismo es fundamental.

Entre sus importantes funciones están: mejorar el sistema inmunológico, ya que contribuye en el correcto trabajo de las células que lo integran. Por lo tanto, cuando las personas poseen óptimos niveles de este mineral en su cuerpo, tienden a enfermar con menos frecuencia.

Asimismo, participa en la transferencia de ADN a nivel celular y hay estudios que abordan el éxito de su administración en pacientes con vih/sida, porque les aumenta su conteo de células protectoras CD4, explica el nutricionista Víctor Manuel Alfonso Mayén, coordinador académico de la Escuela de Nutrición de la Universidad Francisco Maroquín.

En vista de lo anterior, tiene un papel vital en el crecimiento de los niños, sobre todo en la etapa de uno a dos años de edad.

Es así como un pequeño con carencia de zinc, al recibir una adecuada suplementación, recupera su talla. Pero no significa que si se lo atiborra de este producto vaya a crecer más de lo normal, explica la máster en alimentación y nutrición, Alicia Avendaño de Dardón.

Por otra parte, ayuda a la percepción del sabor de los alimentos, de tal manera que cuando hay deficiencia del mismo, se produce desnutrición, ya que la gente deja de comer cuando no puede deleitarse con la comida.

Otros síntomas

Las personas que carecen de este elemento, más aún, quienes padecen enfermedades como cáncer, desnutrición o cirrosis, además de la pérdida de la captación del sabor, reacciones alérgicas y dermatitis, ya que el zinc tiene un papel específico en la barrera protectora que es la piel.

De Dardón indica que poseer las cantidades apropiadas de zinc en el organismo también depende del funcionamiento hepático, porque si el hígado está fallando, su absorción resulta afectada.

¿Cuánto se necesita?

Una persona logra absorber cinco miligramos de zinc al día, la cantidad que requiere para que su organismo funcione adecuadamente. Mientras, un niño necesita dos miligramos por 2.2 libras de peso al día, señala Mayén.

Este micronutriente se almacena en el hígado y los huesos, y aunque existen suplementos específicos para obtenerlo, no hay que automedicarse, porque el exceso puede causar trastornos gastrointestinales, y en el caso del abuso de éste por parte de embarazadas, problemas de nacimientos prematuros o niños con deformaciones.


Tome nota: Infórmese

Las reservas de zinc en el cuerpo disminuyen cuando se entra a períodos prolongados de ayuno o cuando se sufre de estrés metabólico debido a una enfermedad.

Los fitatos y oxalatos contenidos en los vegetales -también presentes en el té y café- atrapan al zinc y dificultan su absorción.

Es conveniente consumir productos de origen animal como leche y sus derivados que favorezcan su metabolismo.

Cuando las tuberías estaban revestidas con zinc, las partículas que de éstas se desprendían, pasaban al agua y era más fácil obtenerlo.

¿Dónde se encuentra?

Las principales fuentes de este elemento son: pescados y mariscos (crustáceos: cangrejos, camarones, almejas, jutes, conchas).

Carnes rojas, de res y cordero sin grasa; pollo, en especial los muslos y las patas.

Vísceras: hígado de ternera, riñones, mollejas, etc.

Cereales como el germen de trigo; frijoles, habas y nueces.

Multivitamínicos y suplementos protéicos también lo incluyen.

Las pastillas de zinc con distintas concentraciones las prescriben a nivel hospitalario para las deficiencias severas como en el caso de padecer vih/sida, cáncer, lupus, desnutrición.

La mejor manera de adquirirlo es a través de una dieta balanceada: carnes, cereales y vegetales frescos.

 

23/11/16

Destacan que buenos hábitos incorporados a los niños perduran de por vida [23-11-16]


Destacan que buenos hábitos incorporados a los niños perduran de por vida

Según un estudio realizado por especialistas en nutrición.


Los buenos hábitos incorporados desde pequeños perduran a lo largo de la vida destacan, al celebrarse hoy el Día Internacional de la Familia, especialistas en nutrición cuyos estudios revelan que las mamás son modelo de ingesta para las hijas mujeres y los papás, de actividad física para los varones.

Por iniciativa de la Asamblea General de las Naciones Unidas, desde 1994 se celebra cada 15 de mayo el Día Internacional de la Familia, como una forma de lograr un mayor conocimiento sobre los procesos sociales, económicos y demográficos que la involucran.

En una época signada por la falta de tiempo, la preponderancia de las pantallas, la mala alimentación y el sedentarismo, ILSI Argentina aprovecha la iniciativa de la ONU para convocar a las familias a que incorporen hábitos saludables dentro del hogar.

Para que la imitación en el hogar se produzca la médica especialista en nutrición infantil menciona algunas claves:

"Compartir la mesa familiar; favorecer que los chicos participen de las actividades de la casa como en la planificación del menú o las compras de frutas y verduras; o cambiar las horas de pantalla (televisión, computadoras, tabletas), por actividades en familia al aire libre".

Entre 2012 y 2014 Kovalskys y su equipo del ILSI llevaron a cabo el programa SALTEN (siglas de Sanos, Activos, Libres de Enfermedad crónica No Transmisible), en 760 chicos de 9 y 10 años de ocho escuelas primarias de la localidad bonaerense de Morón, con el objetivo de promover hábitos de alimentación más saludables y un aumento de la actividad física en los niños. (NA)

22/11/16

Las ensaladas envasadas podrían ser un terreno fértil para las bacterias

Las ensaladas envasadas podrían ser un terreno fértil para las bacterias

Un estudio encuentra que los jugos liberados por las hojas dañadas favorecen la propagación de la salmonella

healthfinder.gov

Las ensaladas preparadas en bolsas podrían promover el crecimiento de las bacteria de la salmonella, informan unos investigadores.

Encontraron que incluso los ligeros daños producidos en las hojas en las bolsas de ensalada liberaban jugos que favorecían la propagación de la salmonella.

Estos jugos de la ensalada también favorecían la capacidad de la bacteria para formar biofilmes, que se aferran con fuerza a las superficies que cubren. Esto hace que sea difícil lavar las bacterias de los productos agrícolas, según los investigadores.

La mayoría de las cosechas de hojas que se usan como ensalada se exponen primero a la salmonella en el campo, a partir de distintas fuentes, como los insectos, las deposiciones de las aves y el abono, explicó la coautora principal del estudio, Primrose Freestone, profesora asociada de microbiología clínica en la Universidad de Leicester, en Inglaterra.

Freestone comentó que es habitual encontrar ensaladas en bolsas en los supermercados, y también se sirven en la comida rápida y la de los aviones, pero hay pocos estudios que hayan examinado cómo se comporta la salmonella en estos productos.

El estudio de su equipo aparece en la edición en línea del 18 de noviembre de la revista Applied and Environmental Microbiology.

"Queríamos investigar qué es lo que ocurre con la salmonella en una bolsa de ensalada para comprender mejor los riesgos potenciales para los consumidores e informar a las investigaciones futuras sobre cómo reducir la adherencia de este patógeno a las hojas de la ensalada", dijo Freestone en un comunicado de prensa de la revista.

"Este estudio es parte de nuestra investigación en curso sobre los modos de reducir el riesgo de que la salmonella persista y crezca cuando está presente en la ensalada envasada", dijo.

20/11/16

Nutrición y actividad física

Nutrición y actividad física

Muchas muertes podrían evitarse con una sana alimentación y una adecuada actividad física.

diarionorte.com

La buena alimentación es esencial para prevenir el cáncer y para su tratamiento. A comienzos de los 80, se vio que un 35% de las muertes por cáncer en los EE.UU. pudieron evitarse con una buena alimentación. Estudios posteriores, como el de Walter C. Willett (Harvard, 1995), lo corroboraron.

La revista científica The Lancet hizo una investigación en 187 países durante dos décadas: concluyó que comer mal es una de las mayores causas de mortalidad en enfermedades como el cáncer. El estudio dice que aumentó el consumo de comida poco sana, como el sodio (básicamente sal), carnes rojas, alimentos procesados y bebidas azucaradas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que el sedentarismo entraña un peligro para la salud, en especial entre los 30 y 70 años de edad. Otros estudios estiman que 3,2 millones de personas adultas mueren anualmente en el mundo por esa causa, que ocupa el cuarto lugar entre los factores de riesgo de la vida humana. Bien dosificado, el ejercicio no está contraindicado en el cáncer.

Salvador Franco, profesor en Ciencias Biológicas y licenciado en Gestión Educativa, especializado en Nutrición, acompaña desde 2001 a los pacientes y familiares del Grupo de Autocuidado en Cáncer de la Fundación SALES.

Él nos explica: “Escucho al paciente, particularmente por su estado nutricional frente a cada tratamiento: tras la cirugía el cuerpo necesita calorías y proteínas adicionales pues suele haber dolor y cansancio; durante la radioterapia hay dificultades para comer pero mucha experiencia sobre cómo enfrentarlas; para la quimioterapia se deben comer con antelación determinados alimentos que recomiendo.

Así, el paciente oncológico recibe cada tratamiento con reservas alimentarias que le ayudarán a preservar sus fuerzas, evitar que el tejido corporal se rompa, facilitando su reconstrucción y fortaleciendo sus defensas contra las infecciones”.

Dijo además, “acompaño al paciente en las distintas etapas del tratamiento y en forma personalizada. Le entrego apuntes para que los aplique con sus familiares y amigos. Así tolera mejor los efectos secundarios del tratamiento, aun cuando reciba altas dosis. Las terapias funcionan mejor si el paciente está bien nutrido, con suficientes calorías y proteínas. Aconsejo ciertos alimentos y desaconsejo otros, como también mantener un peso saludable y acostumbrarse a hacer alguna actividad física”.

Las medicinas complementarias del Grupo de Autocuidado son: Psico-oncología, Yoga, Reiki, Nutrición, Educación física y Meditación con Cuencos Tibetanos.